Masaje TantraUna experiencia de masaje tibetano |
| Home Page |
|
|
Hay algunos masajes que son poco divulgados y no se encuentra fácilmente a quienes los ofrezcan. Uno de ellos es el Masaje Tibetano. Puede identificarse a veces relacionado con la oferta del masaje Ayurveda hindú. El masaje tibetano está emparentado con el tántrico porque en el Tibet predominó el budismo tántrico o Tantra budista. Son prácticas en donde no se hace referencia directa a la desnudez, a la sensualidad o al sexo. Pero en el Tantra hindú si, hay declaración de lo valioso para los seres humanos que es la sensualidad, la desinhibición y el sexo, incluso como algo de valor sagrado. El masaje tibetano se realiza sobre todo el cuerpo frotando aceites con sustancias aromáticas elegidas según unos principios alineados con la visión oriental sobre el cuerpo y su relación con el mundo exterior e interior. Hay atención a los Chakras, a los "canales de energía", a los humores, al equilibrio y asi. Como pocas personas ofrecen el masaje tibetano, cuando se presenta la oportunidad de tomar contacto con un masajista o una masajista, es probable que uno encuentre cierta originalidad en la técnica. De poder comparar con otros ofrecimientos, seguramente habría diferencias. Hay una identidad que se define por la prolongación, tiende a durar más de una hora, se aplica con muy poca ropa y también puede aplicarse sobre el cuerpo desnudo, se emplean aromas como el Sándalo. Se emplean aceites aromatizados. Las maniobras de masajeo comienzan en la cabeza, sobre la cara, luego van al cuello, a los hombros, brazos, antebrazos y manos. Antes de masajear los miembros inferiores, el masajista atiende el pecho y el abdomen. Es un masaje que se comienza con el masajeado boca arriba, sobre el piso, sobre una camilla o sobre una mesa de altura adecuada. Es un masaje basado en la frotación del aceite aromatizado, la mayoría de las maniobras son superficiales y frotando la piel con los aceites impregnados de aromas. Los aceites empleados tienen cierta viscosidad y tienden a permanecer sobre la piel por varias horas. El aroma, como es elegido especialmente, suele tener un efecto singular sobre el humor y contribuye a la relajación muscular. Se lo identifica como un masaje suave e intenso al mismo tiempo. El masajista suele tomar un cuestionario antes de comenzar, para orientarse con el tipo de problema, según una particular visión oriental. Lograda una categorización de quien va a recibir el masaje, se pasa a su ejecución. Durante el masaje, el masajista suele hablar y va guiando, ayuda a crear confianza y favorecer la relajación corporal. Incentiva una actitud meditativa. Se crea gran confianza. Este masaje estimula todo el cuerpo, pero no en forma directa sobre los genitales o el área anal. El pecho, tanto de un varón como de una mujer, recibe el masaje untuoso, incluso sobre las tetillas y pezones, pero de igual modo que sobre el abdomen. Varias maniobras despiertan impulsos sensuales, eróticos y hasta sexuales, pero no es el propósito concretar un acto sexual. De todos modos este masaje es para personas de mente abierta y amplia, pero educadas no morbosas. La respuesta al masajeo va siendo evaluada por el masajista, en una sesión y de sesión en sesión, cuando se repiten. Continuamente hay referencias a la salud, al bienestar, a los malestares y las posibilidades de encararlos, tanto con el masaje como con directivas higiénico dietéticas. El masajista suele describir el cuerpo y hacer afirmaciones que son de gran utilidad. Realmente, el masajista parece un monitor personal. Uno solamente tiene que colaborar tendiéndose, relajándose y dejándose hacer. Son muy pocas las directivas, puede que le indique donde poner las manos de un modo cómodo y en que momento darse vuelta. La relajación y la confianza estimulada por el modo de conducir el masaje suele estimular la líbido y se puede producir excitación sexual. El masajeo por momentos suele ser muy sensual y en oportunidades despierta las zonas erógenas. Quienes se dedican a este tipo de masajes suelen ser personas desinhibidas sexualmente pero muy respetuosas de la energía sexual y no tienen por objeto el tener relaciones sexuales con sus clientes. Asi es que la experiencia resulta saludablemente relajante y desinhibidora, Las maniobras no son ofensivas, no despiertan cosquillas, no hay fuerzas molestas o traumáticas. Es una vivencia de la dignidad corporal, si vale la expresión. Está muy emparentada con la experiencia del masaje tántrico. Tenga en cuenta que no existe un "auténtico masaje tántrico" porque no hay una disiplina idéntica de masaje tántrico para identificarlo. En realidad una experiencia tántrica bien podría ser un masaje tántrico y también un masaje tibetano. Es aconsejable dejar que el masajista actúe e indique porque seguramente se referirá a la esfera de la intimidad y del sexo, habilitando a expresar cualquier trauma o frustración. En la Ciudad de Buenos Aires, usted puede solicitarle el masaje tibetano a Andrés Messina de formación budista tibetana que reside en el Barrio de Agronomía, su teléfono celular es el 15-6727-8887 (llamar de 10 a 12 y de 15 a 20 hs. - lunes a viernes) su valor es muy accesible y bien lo merece una experiencia desinhibida y sanadora. Es una persona, madura, educada y respetuosa, su servicio no es sexual. Lo recomiendo por haber tomado masajes con él. Editor de Masaje Tantra www.masajetantra.com.ar
|
|
|
El directorio de Anibal - El Tantra en Argentina
|